¡¡¡Que levanten la mano los que adoran los huesitos!!! Uhmm… Con esos barquillos y ese chocolate, y ese crujido delicioso cuando le pegas el mordisco… Guau… Siempre ha sido mi snack favorito.
Cuando era pequeña y nos íbamos de vacaciones, el viaje en coche duraba tooooodo el día. Recuerdo que lo que mas me gustaba era parar a descansar… je, je. Por la mañana parábamos en alguna gasolinera a repostar y a desayunar, a mediodía en un parador a comer (uhmmm… esos panecillos con mantequilla) y por la tarde en Santiago de Compostela a tomar «el helado mas grande del mundo»… Pues en la primera parada, además de la coca cola para que se me quitase el mareo, nunca faltaba comprar un huesito para el camino…
Solo pensar que se pueden hacer en casa me da hasta algo de miedo… Estos fueron un experimento… Aquí en Valencia hace mucho calor, así que los tenía en una cajita en la nevera… y no duraron ni un día… Visité la nevera cada media hora hasta que acabé con todos… Brrr… ¡¡¡son un verdadero vicio!!! Y encima tan fáciles… no se si debéis hacerlos.
Si os atrevéis, os dejo la receta aquí. Ya me contaréis…
Hola! Comenzamos con el Carrusel de Blogs Nº 4 que se celebra en mi blog! Besotes! Gaby de Las Cosas Ricas de Gaby
Gracias. Ahora mismo me apunto.